La divertida búsqueda de los colores perdidos

Ya un poco cansado de tanto trabajar buscando sus queridos colores, GalbaPlín no cesa en su empeño; cansado y hambriento, pues aún no ha merendado y es un glotón.

GalbaPlín comenta sus sensaciones a GalbiGlobo y ambos deciden que es el momento de tomarse un pequeño respiro. Se sientan en el césped y dispuestos a tomarse un delicioso bocata de jamón cada uno, respiran profundamente percibiendo los aromas de las flores y el dulce canto de los pájaros. Mientras meriendan, GalbaPlín no deja de pensar en los niños, esos niños que le esperan para verle actuar, y de un salto se pone en pie, porque no quiere perder ni un minuto más. ¡¡Vamos!! ¡¡Vamos!! Anima a GalbiGlobo para que se apresure también.

Entre un montón de margaritas encuentran la tarjeta que explica el nuevo reto. ¡Menudo reto! Ha de conseguir traer un puñado de nieve de la montaña más alta que conozca. Por lo que le toca subir el Everest.

¡Perooo… el Everest no está en la isla! (Comenta GalbaPlín)

-Cierto, pero yo soy un duende mágico. (Le recuerda GalbiGlobo)

Y sin saber ni como, ven a lo lejos la silueta de la gran montaña, en cuya cumbre brilla la nieve más pura que jamás vieron.

Sin perder ni un minuto empiezan a caminar en dirección a la montaña y recordando que la isla es pequeñita y que ya la ha caminado entera a la pata coja, GalbaPlín sabe que también este reto lo podrá conseguir, pero de repente se despierta.

¡Oh! No, lo estaba soñando. (Se lamenta, después del bocata, se había quedado dormido y descubrió que todo había sido un sueño)

GalbaPlín lloraba desconsolado mientras GalbiGlobo se reía pícaramente. Cuando el payaso se tranquilizó, el duende le dijo:

-Te aseguré que te ayudaría y eso he hecho. Mírate el bolsillo y dime que tienes.

GalbaPlín mete la mano en el bolsillo y nota algo húmedo y frío.

– ¡No me lo puedo creer, el sueño se ha convertido en realidad!

Había conseguido otro color y el objetivo está cada vez más cerca. Ahora a buscar el naranja, Dice GalbiGlobo.

La divertida búsqueda de los colores perdidos

GalbiGlobo sorprendió al payaso sacando una tortuga de color morado del bolsillo y que tenía pintado en el caparazón tres números, que eran: los números 777. También debajo tenía una especie de cerradura. Después, del otro bolsillo, el duende saco una llave, metió en la cerradura que tenía la tortuga y sus ojos se empezaron a iluminar. De repente apareció un portal que les llevo a un lugar subterráneo donde tenía que encontrar los tres sietes.

Uno, se encontraba dentro de una casa, otro, excavando en un agujero y otro tenía que sumergirse en una especie de lago que ese era el único que no pudo completar porque estaba resfriado y el agua estaba muy fría entonces GalbiGlobo le dijo a GalbaPlin:

“No te preocupes que yo te curare el resfriado”

“Muchas gracias GalbiGlobo”

Entonces GalbaPlin se metió en el agua y al encontrar el tercer siete todos los números empezaron a brillar y de allí salió el color morado. Después GalbiGlobo le llevo al siguiente color que sería el color blanco.

🐸El Reto verde de la rana🐸

Para buscar el reto verde tuvo que ir a los cactus, pero como estaban llenos de pinchos, se hizo daño en la mano al coger el papel de reto verde.

 El payaso entonces gritó: ¡Auch! Me pinché. ¡Como me duele¡, dijo entre lágrimas. Al ver llorar al payaso, el duende GalbiGlobo le puso una tirita para que se mejorase. “tranquilo GalbaPlin, seguro que ahora te sientes mejor”. Con la herida curada, ya estaba preparado para conocer el reto que le esperaba:

Si quieres conseguir el color verde, tendrás que ir al rio a buscar una rana.”

Inmediatamente empezó a caminar hacia el río, que por suerte estaba bastante cerca, llegó después de 10 minutos de paseo, con mucho calor y sin pensárselo dos veces, se tiró de cabeza al agua. Pero lo que GalbaPlin no se imaginaba es que el agua iba a estar muy, pero requeté muy fría. Por suerte, el duende le dio un traje de baño mágico y no pasó mas frio.

Ya metido en el agua, se puso a intentar el reto, la primera rana que trató de coger ….puf¡ se fue nadando antes de de que le diera tiempo a acercarse.

GalbaPlin volvió a intentarlo con con otra rana, y con otra, y con muchas otras mas, pero nunca podía ni acercarse a ellas. Ya cansado de tanto nadar y sin conseguir ni una rana se puso muy triste, “es imposible coger una rana” pensó, pero por suerte contaba con la ayuda de GalbiGlobo: “oye GalbaPlín”, le dijo, “¿y si preparas una trampa de ranas? Toma prueba con esta red.”

Entonces GalbaPlín empezó a pensar su plan para la trampa: primero tendría que nadar hasta  donde estaban las ranas, luego poner una red debajo de ellas, esperar a que pasasen por encima y entonces levantar la red muy rápido, cogiendo así a las ranas por sorpresa.

El payaso decidido a no rendirse, probó con su trampa de ranas. Tras esperar un poco, consiguió atrapar a una, pero entonces la rana va y le muerde en la mano.

El pobre GalbaPlin volvió a decir: ¡¡¡Auch¡¡¡ como duele¡ pero la trampa de GalbaPlín era tan buena que ni mordiéndole  consiguió escapar.

Mira GalbiGlobo ¡he conseguido atrapar a una rana ¡” dijo el payaso muy contento. “Estaba seguro de que lo conseguirías” contesto el duende también muy contento.

En ese momento y como por arte de magia apareció el color verde en su bolsillo.

“¿Que hacemos ahora con la rana?” preguntó GalbaPlín. “Déjala otra vez en el rio seguro que te mordió porque se enfadó cuando la sacaste de su casa” vale “contestó GalbaPlín, y con mucho cuidadito volvió a dejar a la rana en el agua.

Por fin podía volver a la zona de las flores, pero al final de su aventura, lo que GalbaPlín no sabía era que había cogido algo más que una rana, ¡cogió también un catarro ¡que le iba a hacer más difícil conseguir el siguiente color, que sería el morado.

OLAIA

La divertida búsqueda de los colores perdidos

KAMILA

Entonces el payaso 🤡 fue a buscar su tercer color que sería el azul. Caminando a la orilla de la playa consiguió una botella con un papel dentro, la abrió y era su próximo reto para buscar el azul. El reto consistía en ir a nadar 🏊 hasta lo más profundo y conseguir una ostra que tuviese una perla, el payaso quedó muy asombrado 😲 al ver su próximo reto, sin embargo, el duende le dijo ¡¡Vamos anímate, cada reto será más fuerte, la solución siempre estará en tus manos!!. ¡Así que ánimo! y el payaso se fue a nadar 🏊 hasta lo más profundo y ya casi cansado 😫 quería rendirse, pero por un momento recordó las risas de sus niños y logró conseguirla en el fondo.  Al llegar a la orilla ve su color azul todo radiante y al ver color azul 💙 recordó nuevamente la cara de sus niños 👦 sonriendo 😀 y eso le dio mucho ánimo para seguir el reto de buscar los 7 colores. El payaso 🤡 sigue caminando en la isla y está vez fue un coco seco con otro papel que decía su nuevo reto y ese reto era hacer un castillo con palo de bambú, el payaso 🤡 dijo ¡es pan comido, lo haré!, pero lo que nunca pensó el payaso fue como lo haría y empezó su travesía. Comenzó a buscar los instrumentos necesarios y fabricarlos, fabricó un martillo 🔨 un cuchillo 🔪 y otros instrumentos. Cuando arma el castillo con los palos, vino una tormenta y acabó con la casa 🏡 medio armada, el payaso se sintió mal porque creía que ya había terminado, pero no, el duende siempre le daba fuerza y ánimos y volvió a empezar hacer esa casa que tanto esfuerzo le costó y por nombre le llamó a la casa MI QUERENCIA…

El duende le pregunta ¿porque MI QUERENCIA le has puesto?, Y el payaso respondió, “porque siempre pienso en los niños 👦 cuando sonríen y son mi parte que tanto quiero y que están dentro de mí, el duende asombrado 😲 le salió de su bolsillo nuevamente su próximo color que era el verde……

La divertida búsqueda de los colores perdidos

Entonces el payaso GalbaPlin y el duende GalbiGlobo corrieron de nuevo hacia las flores de colores y con los tulipanes amarillos hallarán una tarjera amarilla, que contenía el reto para el color amarillo.

Si quieres conseguir el color amarillo, tendrás q trepar como un monillo hasta lo mas alto de la palmera mas alta de esta isla, en cuanto lo consigas un saquito aparecerá en tu bolsillo

Galbaplín corrió emocionado buscando la palmera más alta de la isla, y cuando la encontró, se quedó helado pues era enorme. ¿Como podría trepar hasta allí arriba, no sabría si podría conseguirlo?, entonces, el duende GalbiGlobo le dijo “animo GalbaPlin, puedes conseguirlo” tienes que seguir siendo positivo y lo conseguirás. Y al cabo de unos minutos GalbaPlin trepó y trepó hasta lo más alto de la palmera más alta de la isla, y cuando volvió a bajar y se encuentro con el duende GalbiGlobo, ¡¡¡metió la mano en su bolsillo y PUM!!! Allí estaba un saquito. Un saquito que contenía el color amarillo.

MARTINA

La divertida búsqueda de los colores perdidos

NORA

Y así, sin más, aparecieron en la Isla de Los Colores. En la isla había muchos colores más de los que el payaso necesitaba. Cada color tenía un reto. GalbaPlín necesitaba 7 colores, así que necesitaba completar siete retos. ¿Serían muy difíciles? ¿Le daría tiempo? Lo primero que tenía que hacer era buscar las tarjetas de cada reto para saber qué tenía que hacer. Lo mejor sería pedirle ayuda al duende GalbiGlobo:

₋ GalbiGlobo, por favor, ayúdame a buscar las tarjetas de colores, están escondidas y tenemos que darnos prisa.

– Yo creo que las tarjetas están cerca de las flores de colores. Ven conmigo vamos a comprobarlo. Mira GalbaPlín, aquí, donde las rosas rojas, hay una tarjeta roja. ¡Es el reto para el rojo! Vamos a ver que dice.

Y la tarjeta roja, tenía el reto para el rojo, y decía esto:

Si quieres conseguir el rojo, tendrás que dar una vuelta a la isla a la pata coja. En cuanto lo consigas, el rojo, aparecerá en un saquito que hay en tu bolsillo.

GalbaPlín se quedó con cara de susto, el reto le parecía, muy difícil, dificilísimo, imposible… nunca conseguiría el rojo… GalbiGlobo vio su cara triste y le dijo:

¡Anímate GalbaPlín! La isla es pequeñita y andar a la pata coja es muy fácil, seguro que puedes conseguirlo. Tienes que pensar en positivo, venga, a por ello…

GalbiGlobo le dio tantos ánimos a GalbaPlín que, en 8 minutos, GalbaPlín consiguió dar la vuelta a la isla a la pata coja. Cuando se encontró con el duende GalbiGlobo, metió la mano en el bolsillo y encontró un saquito, al abrirlo… ¡SORPRESA! Allí estaba el rojo.

La divertida búsqueda de los colores perdidos

… Entonces GalbaPlín levantó la mirada al oír las palabras del duende, que, por cierto, se llamaba GalbiGlobo, y sus ojos vidriosos por el llanto se transformaron en ojos brillantes, llenos de alegría y esperanza. Se quedó por unos instantes mirando a aquel pequeño duende, con cara de besugo, ojos de rana, orejas de conejo, bigotes de gato, barriga de globo, patas de gallina, brazos humanos y cola de ardilla, a que le explicara su plan. Tras dos largos minutos pensando, GalbiGlobo dijo: ¡Ya sé cómo podemos recuperar tus colores! Lo primero que necesitamos es detener el tiempo para que los niños que te están esperando no se impacienten ni se aburran. Y se me ocurre que el sitio donde seguro que encontramos todos los colores que te faltan, no puede ser otro que… “La Isla de los Colores”. Y entonces el duende pronunció sus palabras mágicas:

¡Patatín! ¡Patatán! ¡PataGalbán! ¡Que se detenga el tiempo ya!

LA FUNCION A PUNTO DE EMPEZAR PERO …

SANDRA

Quedaba muy poco para que empezara la función del circo, todos los niños estaban como locos en las gradas esperando a que saliera el payaso GalbaPlin, era un circo con una carpa preciosa, llena de luces, música y colores, a punto de empezar el show con un ¿Cómo están ustedes? …

¡¡¡Pero cuando el payaso GalbaPlin se miraba en el espejo para retocarse su pelo y pajarita, se dio cuenta que estaba sin colores!!! ¡¡¡Un payaso sin colores!!! ¿Cómo iba salir un payaso de circo sin colores?!! ¿Pero qué había pasado? GalbaPlin se puso a llorar y a llorar, no podía parar, y entonces ante sus sollozos apareció el duende del circo y le dijo: no te preocupes GalbaPlin yo te ayudare a recuperar los colores…

🚀EL CUENTO VIAJERO 🧳

Hace unos meses comenzamos con la idea de realizar un cuento viajero 🚀 La idea es que cada participante continuase la historia del anterior, así hasta formar un pequeño cuento lleno de aventuras maravillosas.

Lo que no sabíamos es que nuestros niños y niñas tenían tanta imaginación y creatividad y crearon un cuento increíble que queremos compartir con vosotros.

Cada día os contaremos un trocito de cada uno de los menores que participaron.

Aquí os presentamos la portada, creada por Ainhoa 🧡

Pero lo primero es lo primero, así que empecemos por el título del cuento…

EL Payaso Galbaplín 🤡

AINHOA

MANUALIDADES A TRAVÉS DE LA PANTALLA

JUEGOS EN INGLÉS ONLINE CON EL VOLUNTARIADO JUVENIL

Este año la pandemia marcar la metodología de interacción, pero eso no ha impedido que sigamos divirtiéndonos. Gracias al voluntariado juvenil de las alumnas de 1º de Bachillerato del Colegio La Inmaculada de Gijón, realizamos con nuestros niños y nuestras niñas, divertidas sesiones en inglés basadas en el juego, con el único objetivo de divertirnos.

Al grupo de infantil “Los Galbanitos” les encanta jugar el bingo de colores en inglés, a Martina, le encanta el bingo en inglés de los animales y el juego del ahorcado y a nuestras adolescentes les encanta practicar inglés con ellas y charlar sobre sus gustos musicales, sus series preferidas y otros temas que tienen en común y que les hace pasar un rato super divertido.

DÍA DEL LIBRO

CONEXIONES DIVERTIDAS

MARIONETAS CON CUCHARAS

El pasado martes, Iraia junto a las voluntarias Nina y Marta, realizaron en la sesión online estas cucharas que se convierten en marioneta. Iraia quiso ir más allá y creó sus marionetas físicamente como las voluntarias. ¡Está echa una artista!

CONEJITOS DE PASCUA

El pasado martes, Irene y Ana, voluntarias de Galbán se conectaron con Gema y Julia para hacer esta manualidad. Con mucho cariño y paciencia hicieron estos conejitos de Pascua para guardar dentro caramelos y bombones. Podéis aprovechar estos días para hacer esta manualidad tan bonita y sencilla.

MARIONETAS DE PAPEL CON SANDRA:

¡¡Pero que bien lo pasamos ayer desde casa!! Y que fácil nos lo puso Alba!! Así da gusto…
Le propusimos hacer una marioneta de papel, y después de enseñarle varios modelos : un pájaro, una rana…ella lo tenía muy claro desde el principio que quería hacer ¡¡Un Unicornio!!!…y a nosotras se nos quedó una cara de Ohhh a ver cómo hacemos un unicornio… jajajaajj, así que nos pusimos manos a la obra y cada una hicimos un “unicornio” pero está claro que la marioneta que de verdad se podía llamar unicornio fue la de Alba, ¡¡Pero que marioneta más bonita!! No le falto detalle: el cuerno de colores, el pelo largo, nariz de corazón, estrellas…y claro con que gracia la hacía moverse y bailar Alba!! Hemos pasado una tarde muy divertida, creando e imaginando , pero sobre todo intrigadas , porque una vez que le explicamos a Alba como hacer la marioneta, no nos dejó verla hasta el final, nos decía le voy a poner ojos, una pegatina de nariz….pero no nos dejó verla hasta el final, y claro ¡¡SORPRESA!! Nos dejó con la boca abierta y, por supuesto, le puso nombre a su marioneta , la llamo “Unicornito”, así que aquí tenéis el resultado :

Dar las gracias a la mama de Alba, porque ha sido una gran ayudante 😉

TALLER DE CHAPAS SOLIDARIAS

Taller de chapas en Posada de Llanera, creatividad, solidaridad y mucha diversión, con la colaboración del Plan Municipal de Infancia de Llanera y el voluntariado juvenil de Galbán procedente del colegio San Ignacio de Oviedo.